Me he aficionado a leer cuentos. No era muy amigo de este formato, por ser demasiado breve, por considerar que la mayoría de veces dice mucho y muestra poco, por ser historias que, muchas veces, te dejan huérfano, con ganas de más. Pero es, precisamente, con este formato donde los autores noveles se prodigan más y uno puede descubrir nuevos talentos que, seguro, algún día escribirán una buena novela. Estos pequeños descubrimientos, no tienen precio.

El sótano maldito – Rain Cross

La galería de espejos – Gloria T. Dauden

Memoria selectiva – David Olier

Mundos apocalípticos – Varios autores

Tiempo prestado – Varios autores

Vienen a por ti – Marta Junquera

 

Después están los cuentos que he escrito yo. En serio, no hace falta leerlos, pero si sentís curiosidad, aquí los tenéis.

La Isla – Escrito en 2014 como ejercicio para uno de los talleres de Literautas. Gracias a la dedicación de los creadores de sitios web como este, muchos aficionados a la escritura nos atrevemos y nos obligamos a no perder el gusto por escribir. Otra cosa es que nos salga mejor o peor, pero ahí estamos, jugando a lo que nos gusta.

La habitación de invitados – Este es mucho más antiguo. Lo revisé y acorté, pero he vuelto a recuperar el original, con algún ajuste. Estamos hablando, quizás, de hace unos veinte o veinticinco años… la verdad es que llevaba mucho tiempo sin escribir.

Anuncios